Primeramente quiero agradecer a Dios por este proyecto, ya que en mi mente tiene más de 3 años y nunca lo pude materializar.
Solo en las fuerzas de Dios, sus herramientas, noches de doblar rodillas y pedirle a Dios que me guiara, hasta que ahora es una verdad: un proyecto materializado, un proyecto de Dios, donde el dinero que se genere será utilizado primeramente para llevar la palabra y acercar más gente a Él.
Mi padre es Dios. Quiero estar dentro de su casa y no quiero usar la bendición financiera que Él ha colocado en mi vida para alejar personas de Dios. Al contrario, quiero invertir en su palabra. Él me ha puesto donde estoy ahorita y aun estando afuera de su casa, de su cobertura, nunca me desamparó.
Y como dice la palabra:
"«Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor».
Mateo 25 : 21
Quiero ser de bendición para muchas personas y quiero que conozcan el camino de la verdad y la vida, que es Jesucristo nuestro único Salvador.
Gracias Dios mío por todo lo que has hecho en mi vida, por este proyecto. Lo pongo en tus manos: hecho en tus fuerzas, por ti y para ti.